Estimado lector,

Como soy nuevo por estos lares, me gustaría hacer una breve, muy breve, introducción de quien soy, y me voy directamente al grano del contenido que estáis buscando.

Josep RuizSoy Josep Ruiz, y aunque no lo parezca, ya llevo unos años danzando por el mundo de las ciencias. Soy biotecnólogo, y cuento con un doctorado focalizado principalmente en la microbiología y en procesos ingenieriles. Y actualmente formo parte del departamento de marketing y comunicación científica de una empresa multinacional.

Corto, conciso, y dejo paso al material científico. 😉

¿Puede nuestro intestino condicionar nuestros pensamientos?

En esta entrada del blog UBUinvestiga me gustaría hablar de un concepto del que igual ya habéis empezado escuchar a hablar, y es el concepto “gut-brain axis”, o como lo llamaríamos en el idioma de El Quijote, “eje intestino-cerebro”. Ya hace mucho tiempo que se plantea esta conexión directa, o casi directa, entre nuestro cerebro y nuestro sistema digestivo, pero en estos últimos años está ganando una mayor atención.

Y es que esta conexión es real, de hecho muchos factores y situaciones cotidianas lo dejan patente; por ejemplo, ¿nadie se ha encontrado en esta situación de, “siento mariposas en el estómago”? o, ¿nunca habéis tenido sensación de nauseas o indisposición digestiva frente una situación de muchos nervios, como una presentación? Pues bien, todas estas situaciones son fruto del eje intestino-cerebro. El cerebro capta el estímulo, esto nos genera una situación emocional (estrés, ansiedad, felicidad,…) y esta sensación es transmitida al sistema digestivo.

Pues bien, a este eje os quiero añadir un eslabón más, y es la microbiota o flora intestinal. Sí, la microbiota son aquellos miles y millones de bacterias que habitan en nuestro organismo, principalmente en los intestinos y nos ayudan en nuestro día a día, procesando alimentos, “enseñando” a nuestro sistema inmune, entre otros. Y es que esta conexión enlaza con estos microorganismos, por tanto tenemos el eje microbiota-intestino-cerebro.

A cada evidencia científica que aparece, se refuerza la hipótesis de que estos microroganismos son vitales para tener un buen estado de salud. Para que os hagáis a la idea, el conjunto de microorganismos, podríamos decir que actúan como un órgano más; y este órgano se encarga de metabolizar algunos compuestos que los humanos no somos capaces de sintetizar, pero que son realmente importantes para nuestra salud y bienestar (Baquero et al., 2012). Además, este gran conjunto de microorganismos está directamente implicado en el desarrollo, maduración y mantenimiento del sistema digestivo, así como del sistema inmunitario.

Y claro, qué nos hace pensar que si tienen este alto impacto a nivel digestivo, no lo puedan tener a nivel del sistema nervioso. De hecho ya existen evidencias, que muestran que la conexión microbiota-cerebro es bidireccional, y esto es gracias al sistema nervioso entérico (aquel que se encuentra en contacto con el sistema gastrointestinal, y permite la conexión de las vías endocrinas, inmunes y humorales) (Cussotto et al., 2018).

Ya finalizando, os quiero poner un ejemplo de la importancia de estos maravillosos microorganismos, en este eje. Algunas bacterias que habitan en nuestros intestinos son capaces de producir la serotonina (una de las hormonas de la felicidad). Por tanto, esta hormona a través del sistema nervioso entérico será capaz de tener un efecto a nivel emocional y anímico, nuevamente gracias a la comunicación del eje microbiota-intestino cerebro (Martin et at., 2018).

Por lo tanto, ¡cuidemos a nuestros microorganimos con nuestra dieta, y ellos nos lo recompensarán!

Espero que este artículo haya sido enriquecedor y poder seguir contribuyendo con nuevas notas que os hagan ir cogiendo cada vez más y más cariño a estos pequeños aliados.


Referencias:

Cussotto S., Kiran V., Timothy G., John F.,(2018).The Neuroendocrinology of the Microbiota- Gut-Brain Axis: A Behavioural Perspective, Frontiers in Neuroendocrinology, 51, 80-101.

Baquero F., Nombela C., (2012). The microbiome as a human organ,Clinical Microbiology and Infection,18(4), 2-4.

Martin, C. R., Osadchiy, V., Kalani, A., & Mayer,  E.  A.  (2018).  The  Brain-Gut-Microbiome  Axis. Cellular and molecular gastroenterology and hepatology, 6(2), 133–148.


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