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«Nos jugamos a veces la vida en entender las pseudociencias». Entrevista completa a Luis Alfonso Gámez

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[Nota: una versión reducida de esta entrevista fue publicada en la web de la Universidad de Burgos (enlace aquí).  En el presente texto, la negrita en las respuestas señala cuáles son los fragmentos que completan la entrevista publicada originalmente.]

El curso de verano “Ciencia, pseudociencia y pensamiento mágico. IV edición” de la Universidad de Burgos repite este año por cuarta vez, con un programa en el que, un año más, se tratan las pseudociencias de campos diversos (medicina, historia, noticias falsas, conspiraciones…) pero siempre desde un enfoque científico, racional y escéptico. Las charlas vuelven a estar protagonizadas por científicos, periodistas y divulgadores de gran prestigio en el ámbito de la comunicación científica. Este año, como novedad, también participa Raúl Urbina, profesor de la Universidad de Burgos, con su charla “Abro hilo. Guía para cazar falacias pseudocientíficas en las redes sociales”.

Luis Alfonso Gámez
Luis Alfonso Gámez

Luis Alfonso Gámez Domínguez (@lagamez), periodista científico y director del curso desde su concepción, es el responsable de esta alineación de grandes comunicadores científicos. Hablamos con él para que nos cuente por qué debemos entender de pseudociencias, qué temas se tratan en el curso y qué podemos hacer para protegernos de engaños.

Pregunta: Este curso está centrado en hablar de ciencia y pseudociencia, explicar la pseudociencia desde una mirada crítica, escéptica y científica. ¿Por qué es importante entender de pseudociencias?

«Hay veces que esas ficciones que nos venden como hechos reales tienen repercusión en nuestra vida diaria»

Respuesta: Porque nos jugamos a veces la vida en entender las pseudociencias. No sólo porque nos estén engañando, porque haya gente que nos esté vendiendo ficciones como hechos reales, sino porque hay veces que esas ficciones que nos venden como hechos reales tienen repercusión en nuestra vida diaria. Pueden tener repercusión, y es lo más evidente, en los asuntos de salud. Es decir, si te venden cualquiera de las que ahora por fin se llaman pseudoterapias y hasta hace dos días se llamaban, en los grandes medios, “medicinas alternativas”, y tú confías en ella en vez de confiar en la medicina real puede costarte la vida. Y eso es real.

Y luego, intelectualmente porque son una estafa. Por ejemplo, toda la idea de que las grandes obras de la antigüedad no pudieron hacerlas las culturas antiguas, sobre todo si son culturas no europeas, rebosa de un racismo que es evidente. En autores como Erich von Däniken, Robert Charroux, Peter Kolosimo y demás. Ahora mismo, en Occidente, por ejemplo, hablamos de ciencia y pseudociencia, que tienen mucho que ver con bulos. Y en Occidente por fin la gente se ha dado cuenta de que esto tiene un peligro en la vida pública y tenemos el caso de Donald Trump, tenemos el caso del Brexit o tenemos el caso del referéndum ilegal catalán, que se basa todo en crear una realidad alternativa y convencer a la gente de que esa realidad alternativa es la realidad cuando esa realidad alternativa es una ficción. Eso es un poco. Hay muchas cosas juntas.

De izquierda a derecha: Daniel Torregrosa, Helena Matute, Mauricio-José Schwarz, Dolores Coll, Raúl Urbina y Luis Alfonso Gámez.
P: ¿Cuáles son los temas y los ponentes del curso?

«No estamos diseñados por nada para ser infalibles»

R: Se tocan un poco un poquito de todo, digamos que es un poco como una comida de picoteo. Vamos a probar un poquito.

Es fundamental que seamos conscientes -y la gente que cree que es muy lista y que es escéptica y que no cree en lo paranormal o que no quiera pseudo medicinas también tiene que ser consciente de que puede ser engañada-, de que, digamos, nuestro mecanismo biológico, nuestro cerebro o nuestra máquina, nosotros, no estamos diseñados por nada para ser infalibles, sino que la evolución nos ha dotado de una serie de herramientas que a veces pueden jugar en contra de nosotros y que seamos engañados. Entonces, de eso, por ejemplo, nos habla Helena Matute (@HelenaMatute), psicóloga: de los sesgos.

«Es muy difícil decir ‘no queremos transgénicos’ basado en los datos científicos»

Hay cosas fundamentales en nuestra sociedad democrática actual como que la política se base en la ciencia y en el conocimiento. Es decir, que si se decide por ejemplo que no queremos transgénicos, no se decida que no queramos transgénicos basado en las supersticiones o la ecolatría, sino en los datos científicos. Claro, es muy difícil decir “no queremos transgénicos” basado en los datos científicos, porque no hay ninguna prueba de que los transgénicos sean perjudiciales para la salud, por poner un ejemplo. De esa tema de política, pseudociencia y anti ciencia habla Mauricio-José Schwarz (@elnocturno), que es periodista y que sabe de ello muchísimo.

Mauricio-José Schwarz
Mauricio-José Schwarz durante su ponencia “Política: ciencia y anticiencia”.

Raúl Urbina (@verbavolant), que es profesor de la Universidad de Burgos, nos habla de un tema que es de actualidad, las redes sociales son poco menos que Satán, ¿no? Entonces nos va a dar una guía para cazar falacias en las redes sociales. Como todo no es infalible… Esto es como una guerra, digamos, una escalada. Tú aprendes a cazar falacias pero hay nuevas maneras de vendértelas, entonces tienes que dotarte de nuevas herramientas, es un poco como una carrera armamentista. Un poco de ese estilo.

«La quimiofobia está esperándonos en cada esquina»

Daniel Torregrosa (@DaniEPAP), que es un divulgador científico y autor del libro “Del mito al laboratorio”, nos va hablar de quimiofobia. No es la primera vez que hablamos de quimiofobia en el curso, porque siempre hay que hablar de quimiofobia, la quimiofobia está esperándonos en cada esquina. Por ejemplo hay un anuncio de cerveza en televisión que directamente dicen “sin transgénicos”, o algo así. Y “totalmente natural”. La deidad de lo natural, ¿no? Es decir, una tarántula es natural, la cicuta es muy natural y morirse a los treinta y pocos años era, hace un siglo, lo más natural del mundo, ¿no? Entonces va a hablamos un poco de quimiofobia, de esa idea que hay de que lo que tiene es química es malo, cuando resulta que todo es química en el mundo, porque si no, no habría nada.

«No somos conscientes de que nunca más gente ha comido mejor y más seguro que ahora»

Dolores Coll, que es veterinaria del Gobierno vasco, va a hablarnos de seguridad alimentaria. No somos conscientes de que nunca más gente ha comido mejor y más seguro que ahora. Sin embargo, nos venden la historia de que nos estamos envenenando. Bueno, pues gracias a Lola vamos a poder ver cómo se controla la seguridad alimentaria, qué es y cómo nos protege. Porque si ahora vivimos más que lo que vivían nuestros abuelos o nuestros bisabuelos es por una confluencia de factores, entre que entra, evidentemente, la medicina científica con las vacunas y los antibióticos, entre otros avances. Entra la higiene y todos los sistemas de conducción de aguas, la potabilización de aguas y el sistema de aguas residuales, pero también la seguridad alimentaria, que es clave. Por eso si tú y yo comemos hay algo malo en un restaurante y nos sienta mal, inmediatamente se puede trazar hasta el origen y parar el foco.

Y luego Guillermo Quindós (@ErnestoQA), microbiólogo, nos va a hablar de una cosa de moda, que es la microbiota, todos esos bichitos de los que estamos compuestos, que forman parte del ser humano. El ser humano es un ser formado por muchos seres que hacen trabajos para nosotros en nuestros intestinos y en nuestro cuerpo y entonces nos va a hablar de lo que hay de verdad y lo que hay de cierto en la microbiota.

Antonia de Oñate (@Piamonte) nos va a hablar un poco de lo que hemos comentado ya, de la pseudohistoria e inventos del poder antes de las fake news. Me imagino que quiere decir antes de las actuales fake news, seguramente quiere decir eso, que es como ahora lo ha descubierto todo el mundo, pero cómo existían.

«El número de gente que piensa que no se llegó a la Luna es creciente, en contra de lo que pensamos»

Vicente Prieto (@jvicenteprieto), que es biólogo, nos va a hablar de una cosa que es apasionante: las conspiraciones. Estamos rodeados de conspiraciones. Todos los días hay conspiraciones. Y siempre hay una nueva. Es una de las charlas a las que tengo muchas ganas de ir y no sé si podré ir porque creo que tengo una cita en la radio, o sea, me van a fastidiar.

Y luego por último yo voy a hablar de la conspiración lunar. Me apetecía mucho hablar 50 años después del alunizaje, reivindicar un poco la llegada del ser humano a la Luna. Que se cumplen 50 años y parece mentira. Pues hay mucha gente que piensa que no. Y el número de gente que piensa que no se llegó a la Luna es creciente, en contra de lo que pensamos. Desde el año 2000 ha ido creciendo.

Entonces, como ves, es un poco un cóctel en el que hay una parte digamos de salud, hay una parte de historia y hay una parte general.

Luis Alfonso Gámez
Luis Alfonso Gámez
P: ¿Qué consejos nos puedes dar para protegernos de las pseudociencias?

R: Es muy complicado porque yo caigo en engaños, a mí me engañan. Pero varios consejos rápidos serían: uno, cuanto más extraordinaria es una afirmación más tienes que pedir que te la demuestren. No es lo mismo si yo digo que recorro cien metros en medio minuto que si digo que corro 100 metros en diez segundos, por ejemplo. Entonces, si yo digo que corro 100 metros en 10 segundos o menos, tú lo que tienes que hacer es coger un cronómetro y decir “a ver, adelante”.

«’La homeopatía cura el cáncer’. ¿Dónde están las pruebas?»

Lo mismo con lo otro, si yo te digo que puedo curar “x enfermedad” ¿dónde están las pruebas? Y por qué resulta que si tú puedes curar esa enfermedad poniendo las manos, la sanidad pública tienen que gastar cientos de millones de euros en comprar maquinaria para salvar vidas. Si es que se creen que somos tontos y que la sanidad pública tira el dinero. Esa es una, y luego hay otra que es de maleducado, que siempre hay que decir. Cuando alguien te diga cualquier cosa: ¿Dónde están las pruebas? Cuando alguien te diga “es que…”, lo que sea, “las pirámides no las hicieron los egipcios”. ¿Dónde están las pruebas? “Nos visitan extraterrestres”. ¿Dónde están las pruebas? “La homeopatía cura el cáncer”. ¿Dónde están las pruebas? “Existió la Atlántida”. ¿Dónde están las pruebas?

P: ¿Y si te dicen “A mi amigo le pasó”?

R: Eso no es una prueba. El problema es que el “a mí”, que a mí me pasan cosas también, el que a mí me pasen no es una prueba, es un testimonio. Y los testimonios pasan por nuestro cerebro y pasar por nuestros recuerdos y nuestros sesgos. Yo cada vez que recuerdo algo no lo recuerdo como ocurrió, sino que lo recreo. Yo, cuando puedo decir “He soñado con una tía mía. Fíjate, he soñado hoy, me han llamado y me han dicho que mi tía ha muerto”. Seguramente es cierto. Pero lo que yo no me acordaré es cuántas veces he soñado con mi tía y mi tía no ha muerto. Los humanos tendemos, por razones obvias, a quedarnos con los éxitos y a olvidar los fracasos. Y eso provoca que las estadísticas de nuestra vida, entre comillas, estén sesgadas.

«Afirmaciones extraordinarias exigen pruebas extraordinarias»

Es por lo mismo que tendemos a quedarnos con lo bueno y a olvidarnos de lo malo, porque cuando vamos a un vidente, primero, un vidente nunca nos va a decir cosas malas, porque no lo volveríamos a ver. Nunca nos va a decir “Luis Alfonso, tú eres un inútil y un vago y por eso no progresas”. No, porque no voy, me busco otro vidente que me va a decir “Luis Alfonso, no eres un inútil un vago, no progresas porque tu jefe es una mala persona”, echamos la culpa a otro. Pero es evidente, si me pronostica diez cosas o quince, y acierta una, que puede ser tan obvia como “sufrirás un desengaño de una persona que te quiere”, así de vago todo, ni con fecha ni nada. Yo tenderé a recordar que el vidente me dijo que sufriría un desengaño con esa persona que me quiere, o a la que quiero, pero no las otras nueve que no ha acertado.  

Entonces, hay que tener mucho cuidado. Afirmaciones extraordinarias exigen pruebas extraordinarias. Pedir siempre las pruebas. Y pensemos un poco que la sociedad no es tonta, la sociedad, por ejemplo, no invierte en medicinas que son muy costosas, ni en experimentos en medicinas, ni en tratamientos médicos, cuando te puede curar con el agua.