El 65% de los participantes en el Programa Interuniversitario de la Experiencia de la UBU maneja Internet y el ordenador, el 82,7% que no lo hace quiere aprender a manejarlo, señala un estudio de la Universidad de Burgos
Los investigadores señalan las nuevas tecnologías como una herramienta muy útil para evitar el aislamiento y fomentar la participación social de los mayores
 

Un estudio llevado a cabo con 419 alumnos de más de 55 años del Programa Interuniversitario de la Experiencia en la Universidad de Burgos entre 2004 y 2012, revela un aumento sustancial en el uso del ordenador en este sector poblacional. Hasta el año 2006, en torno a un 40 % de los participantes decían no usar “nada” el ordenador, tasa que ha descendido a un 14 % estable en los últimos seis años muestreados. Por su parte, el porcentaje de personas que afirmaban emplear “bastante” o “mucho” el ordenador ha pasado de menos del 25 %, antes de 2006, a más del 50% en 2012.

Grafico. Evolucion del uso del ordenador

El artículo, “Envejecimiento activo y acceso a las tecnologías: Un estudio empírico evolutivo”, realizado por los profesores de Ciencias de la Educación y Didáctica Raquel Casado Muñoz y Fernando Lezcano, de la Universidad de Burgos, y Mª José Rodríguez Conde, de la Universidad de Salamanca, ha sido publicado en la Revista Científica Comunicar, que actualmente es la revista española con mejor posicionamiento mundial en el ámbito de la educación y la comunicación.

“Nuestro estudio”, afirman los investigadores, “presenta la novedad de ser un análisis descriptivo a lo largo de nueve años, que corrobora que las personas mayores con cierta motivación por mantenerse activos en el proceso de aprendizaje, y como evidencia, encontrarse matriculadas en Programas de la Experiencia en la Universidad de Burgos, están usando el ordenador y accediendo a Internet de manera creciente.”

No solo eso, también resalta el alto interés de aprender entre quienes no usan ni el ordenador ni Internet: un 82,7 %, entre 2004 y 2009, solo un 17,3% señala que no le gustaría. Las razones para querer aprender son variadas, explican los investigadores: “destacan que les interesa Internet porque, entre otros aspectos, les abre nuevas posibilidades para aprender. Otros argumentos que aportan se refieren a la utilidad, la posibilidad de buscar información, el entretenimiento, la curiosidad, la actualidad y la calidad de vida.”

Grafico. Evolucion del acceso a internet por sexos

Los datos revelan que, de media, el 65,1 % de los participantes usa Internet. El acceso a Internet aumentó en un 37,9 % de media, frente al porcentaje de la presencia de ordenadores en casa, casi siete puntos inferior. Al analizar los datos por sexos, destaca que el porcentaje de mujeres usuarias de Internet aumenta en un 22 %, de las cuales un 57,7 % son amas de casa. Pese a ser superior el número de mujeres que accedían a Internet al principio del estudio, en la actualidad los varones superan sus cifras en más del doble.

Grafico. Actividades realizadas con el ordenador

La muestra del estudio no es representativa de toda la población en ese sector de edad: “Nuestros resultados se diferencian de la realidad de la población general de mayores, pues según datos del Imserso, de estos últimos, «solo tienen ordenador un 16,7%», frente al 78,6% de nuestra muestra en2010, casi cinco veces más.” Ello puede deberse – afirman – a las características de la población sobre la que se realiza la encuesta: alumnos de Programas de la Experiencia universitarios”.

Los autores recalcan la demanda de actualización, comunicación y nuevas áreas de aprendizaje a través del medio digital por parte de las personas mayores. “La educación”, señalan, “les ayudará […] a vencer la falsa creencia de que la tecnología es solo para jóvenes”.

Los investigadores sugieren que la mejora de estas cifras puede recaer en el diseño de actividades que eviten el aislamiento y aumenten la participación social, y en la educación de las personas que aún rechazan estas tecnologías para que sean conscientes de los beneficios que propician. Para esto, afirman que es necesaria la formación de mayores y la investigación sobre su percepción de Internet como herramienta de participación social.