Cirac ITodo un éxito la conferencia del pasado martes 20 de enero, la Sala de Congresos del Forum Evolución se llenó, demostrando el gran interés que la ciudadanía tiene por temas científicos. La conferencia tuvo un carácter muy divulgativo lo que hizo que el público participase con numerosas preguntas al final de la misma.

Juan Ignacio Cirac comenzó recordándonos que nuestros ordenadores de hoy no tienen nada que ver con los primeros computadores construidos hace poco más de 50 años, que ocupaban habitaciones enteras y cuya capacidad de cálculo era muy reducida. Sin embargo, esos primeros ordenadores fueron el inicio de una revolución informática sin la que nuestra vida de hoy sería sin duda completamente distinta. Del mismo modo, los prototipos de ordenadores cuánticos que existen en la actualidad son también muy elementales y limitados, pero pueden constituir el inicio de una segunda revolución en la era de la computación.

Estos computadores cuánticos, uno de cuyos prototipos más famosos fue propuesto por Cirac hace casi 20 años, se llaman así porque aprovechan las extrañas propiedades cuánticas del mundo microscópico para hacer algunos tipos de cálculos con una velocidad imposible de alcanzar en nuestros ordenadores actuales, que se basan en las leyes de la física clásica.

¿Cuáles son estas misteriosas propiedades cuánticas? La más importante desde el punto de vista de la computación es la que se denomina “superposición de estados cuánticos”, ya que una partícula cuántica puede “estar” simultáneamente en dos estados diferentes –algo completamente prohibido por la física clásica-. Es lo que se conoce como un “gato de Schrödinger”: si pudiéramos preparar un gato en una de estas superposiciones de estados cuánticos, tendríamos un gato que podría considerarse vivo y muerto “a la vez”. Sin embargo, sólo es posible obtener estados en superposición cuando el sistema esté aislado completamente de su entorno, lo cual impide tener objetos macroscópicos con propiedades cuánticas y hace que los componentes de los ordenadores cuánticos tengan que ser partículas, átomos o moléculas que sí se pueden aislar de su entorno. Estas partículas son los soportes físicos de los “bits cuánticos”, que pueden ser a la vez una superposición de 1 y 0, y que permiten construir toda una nueva generación de algoritmos, revolucionarios frente a los actuales.

Juan Ignacio Cirac nos mostró alguno de estos prototipos de ordenador cuántico, todavía con unos pocos bits. En todo el mundo se ha establecido una carrera por construir ordenadores cuánticos porque bastaría con unos miles de bits cuánticos para conseguir un supercomputador que haría cálculos increíbles y que nos permitiría realizar avances insospechados en física, química y en muchas de sus aplicaciones. Además, si ese ordenador existiera, todos los sistemas de claves y contraseñas que utilizamos actualmente en internet podrían ser descifrados con mucha facilidad…

¡Todo un futuro apasionante explicado por uno de los mejores físicos cuánticos del mundo!